Monday, December 15, 2014

Ricardo Darín: No me expliques nada...



Ricardo Darín, actor argentino, acerca de la triste realidad que vivimos en Argentina bajo el régimen peronista. El verdadero compromiso - el de la palabra, el de los hechos y no el de las ideologías del falso populismo, los relatos "antisistema", el distribucionismo "obligatorio" y la "solidaridad con fronteras".

Y sí, no es necesario explicar más nada.

FDC


"No me expliques nada..."
Hablan de pobreza desde Madero Center. Son Nac&Pop pero usan Rolex y Luis Vouitton. Reniegan de Colón pero matan a los Qom. Cambian las caras pero el Modelo y el Relato es siempre el mismo: perpetuar la pobreza mediante el asistencialismo, para garantizar los votos y perpetuarse en el poder.
Cuando Máximo Kirchner de tanta cocaína inyectada, le agarró gangrena en una rodilla, lo trajeron volando con el Tango 01 desde El Calafate a Olivos y de allí en Hélicóptero Presidencial hasta el concheto Hospital Austral de Pilar. Por la tragedia de Castelar hay un nene de 4 años con riesgo de que le amputen un piecito, está en el Hospital Posadas donde la propia mamá denunció que por las noches entran a afanar. Máximo no esperó, pero el nene de 4 añitos tiene que esperar... la Prioridad del Kirchnerismo es robar. Este es el Modelo de la Década Ganada. 
Durante la Década Ganada el modelo funcionó así: Néstor Kirchner robaba, DeVido cobraba, Cristóbal y Lázaro lavaban, Fariña, Elaskar y Rossi valijeaban, Cristina sanateaba el Relato, Oyarbide sobreseía. La gente pobre y honrada moría en los trenes o ahogada en LaPlata, o fusilada o prostituída en las provincias. Los giles y los cómplices fomentaban el Modelo. Mientras tanto, vos (laburante de clase media, facho golpista) pagabas tus impuestos religiosamente, o como mierda podías. ¿Te queda más claro ahora?
¿Ahora entendés por qué la plata nunca te alcanza? ¿Por qué cada día te cobran más impuestos? ¿Por qué cada día, hay menos clase media y más clase baja? ¿Por qué se multiplican los pobres? ¿Por qué se multiplican las villas miseria? ¿Por qué hay defensores del régimen que inexplicablemente empezaron a tener un buen pasar, sin haberse ganado el loto? ¿Ahora entendés por qué los jubilados no pueden cobrar el 82% móvil? ¿Por qué tenés que trabajar el doble que hace diez años? ¿Ahora entendés por qué nunca llegás a fin de mes? ¿Por qué la gente muere ahogada en La Plata o aplastada en la estación Once ? ¿Ahora entendés por qué la trata de personas nunca tiene solución? ¿Ahora entendés por qué los jueces siempre protegen a los proxenetas? ¿Ahora entendés por qué el gobierno 
quiere controlar la justicia? ¿Ahora entendés por qué los que gobiernan roban mientras los jueces miran para otro lado? ¿Ahora entendés por qué hay narcotráfico en la Argentina? 
¿Ahora entendés...?
Si la gente vuelve a votar al peronismo, cualquiera de sus variantes, estaremos ante el FIN de la Argentina. No resistiremos otra década ganada como esta. Las muertes de La Plata, Once y Castelar, interpelan al peronismo más que a ningún otro actor. Desde 1987 ese partido controla el poder en la provincia. Para conseguirlo se ha servido de una prolongada metamorfosis: cafierismo, menemismo, duhaldismo, kirchnerismo. Cambios de piel para mantener un pacto clientelar que, en su fracaso, ha comenzado a cobrarse la vida de sus clientes. Sería la hora de un balance, antes de que vuelva a sonar el "que se vayan todos". Están haciendo mérito para terminar fusilados en Plaza de Mayo, la pregunta ya no es ni cómo ni quién, sino: ¿Cuándo...?

Saturday, December 13, 2014

Jaime Sabines: Sólo en sueños





Sólo en sueños,
sólo en el otro mundo del sueño te consigo,
a ciertas horas, cuando cierro las puertas 
detrás de mi.
¡Con qué desprecio he visto a los que sueñan,
y ahora estoy preso en su sortilegio,
atrapado en su red!
¡Con qué morboso deleite te introduzco
en la casa abandonada, y te amo mil veces
de la misma manera distinta!
Esos sitios que tú y yo conocemos
nos esperan todas las noches como una vieja cama
y hay cosas en lo obscuro que nos sonríen.
Me gusta decirte lo de siempre
y mis manos adoran tu pelo
y te estrecho, poco a poco, hasta mi sangre.
Pequeña y dulce, te abrazas a mi brazo,
y con mi boca en tu boca, te busco y te busco.
A veces lo recuerdo. A veces
sólo el cuerpo cansado me lo dice.
Al duro amanecer estás desvaneciéndote
y entre mis brazos sólo queda tu sombra.


Jaime Sabines: Mira la Luna





Mira la luna. La luna es tuya, nadie te la puede quitar.

La has atado con los besos de tu mano y con la alegre mirada de tu corazón. Sólo es una gota de luz, una palabra hermosa. Luna es la distante, la soñada, tan irreal como el cielo y como los puntos de las estrellas. La tienes en las manos, y en tu sonrisa se extiende su luz como una mancha de oro, como un beso derramado.

Aceite de los ojos, su claridad se posa como un ave. Descansa en las hojas, en el suelo, en tu mejilla, en las paredes blancas, y se acurruca al pie de los árboles como un fantasma fatigado. Leche de luna, ungüento de luna tienen las cosas, y su rostro velado sonríe.

Te la regalo, como te regalo mi corazón y mis días.

Te la regalo para que la tires.



Saturday, October 25, 2014

Robert Graves: Dicky





Mother

Oh, what a heavy sigh!
Dicky, are you ailing?

Dicky

Even by this fireside, mother,
My heart is failing.

To-night across the down,
Whistling and jolly,
I sauntered out from town
With my stick of holly.

Bounteous and cool from sea
The wind was blowing,
Cloud shadows under the moon
Coming and going.

I sang old roaring songs,
Ran and leaped quick,
And turned home by St. Swithin's
Twirling my stick.

And there as I was passing
The churchyard gate
An old man stopped me, 'Dicky,
You're walking late.'

I did not know the man,
I grew afeared
At his lean lolling jaw,
His spreading beard.

His garments old and musty,
Of antique cut,
His body very lean and bony,
His eyes tight shut.

Oh, even to tell it now
My courage ebbs...
His face was clay, mother,
His beard, cobwebs.

In that long horrid pause
'Good-night,' he said,
Entered and clicked the gate,
'Each to his bed.'

Mother

Do not sigh or fear, Dicky,
How is it right
To grudge the dead their ghostly dark
And wan moonlight?

We have the glorious sun,
Lamp and fireside.
Grudge not the dead their moonshine
When abroad they ride. 


Robert Graves: Down, Wanton, down!





Down, wanton, down! Have you no shame 
That at the whisper of Love's name, 
Or Beauty's, presto! up you raise 
Your angry head and stand at gaze? 

Poor bombard-captain, sworn to reach 
The ravelin and effect a breach-- 
Indifferent what you storm or why, 
So be that in the breach you die! 

Love may be blind, but Love at least 
Knows what is man and what mere beast; 
Or Beauty wayward, but requires 
More delicacy from her squires. 

Tell me, my witless, whose one boast 
Could be your staunchness at the post, 
When were you made a man of parts 
To think fine and profess the arts? 

Will many-gifted Beauty come 
Bowing to your bald rule of thumb, 
Or Love swear loyalty to your crown? 
Be gone, have done! Down, wanton, down! 


Sunday, September 21, 2014

Zbigniew Preisner: Requiem For My Friend - In Memory of Alicia







In memory of Alicia, my mother in law.

Rest in peace. Passed away after fighting cancer, September 15th, 2014.




Sunday, August 3, 2014

Robert Graves: Two Fusiliers





And have we done with War at last? 
Well, we’ve been lucky devils both, 
And there’s no need of pledge or oath 
To bind our lovely friendship fast, 
By firmer stuff
Close bound enough. 

By wire and wood and stake we’re bound, 
By Fricourt and by Festubert, 
By whipping rain, by the sun’s glare, 
By all the misery and loud sound,
By a Spring day, 
By Picard clay. 

Show me the two so closely bound 
As we, by the red bond of blood, 
By friendship, blossoming from mud,
By Death: we faced him, and we found 
Beauty in Death, 
In dead men breath. 



Ivor Gurney: To The Poet Before Battle




Now, youth, the hour of thy dread passion comes;
Thy lovely things must all be laid away;
And thou, as others, must face the riven day
Unstirred by rattle of the rolling drums
Or bugles' strident cry. When mere noise numbs
The sense of being, the sick soul doth sway,
Remember thy great craft's honour, that they may say
Nothing in shame of poets. Then the crumbs
Of praise the little versemen joyed to take
Shall be forgotten; then they must know we are,
For all our skill in words, equal in might
And strong of mettle as those we honoured. Make
The name of poet terrible in just war,
And like a crown of honour upon the fight. 



Saturday, August 2, 2014

Isaac Rosenberg: Break of Day in the Trenches





The darkness crumbles away 
It is the same old druid Time as ever, 
Only a live thing leaps my hand, 
A queer sardonic rat, 
As I pull the parapet's poppy
To stick behind my ear. 
Droll rat, they would shoot you if they knew 
Your cosmopolitan sympathies, 
Now you have touched this English hand 
You will do the same to a German
Soon, no doubt, if it be your pleasure 
To cross the sleeping green between. 
It seems you inwardly grin as you pass 
Strong eyes, fine limbs, haughty athletes, 
Less chanced than you for life,
Bonds to the whims of murder, 
Sprawled in the bowels of the earth, 
The torn fields of France. 
What do you see in our eyes 
At the shrieking iron and flame
Hurled through still heavens? 
What quaver -what heart aghast? 
Poppies whose roots are in men's veins 
Drop, and are ever dropping; 
But mine in my ear is safe,
Just a little white with the dust. 


Edmund Blunden: 1916 seen from 1921




Tired with dull grief, grown old before my day,
I sit in solitude and only hear
Long silent laughters, murmurings of dismay,
The lost intensities of hope and fear;
In those old marshes yet the rifles lie,
On the thin breastwork flutter the grey rags,
The very books I read are there—and I
Dead as the men I loved, wait while life drags

Its wounded length from those sad streets of war
Into green places here, that were my own;
But now what once was mine is mine no more,
I seek such neighbours here and I find none.
With such strong gentleness and tireless will
Those ruined houses seared themselves in me,
Passionate I look for their dumb story still,
And the charred stub outspeaks the living tree.

I rise up at the singing of a bird
And scarcely knowing slink along the lane,
I dare not give a soul a look or word
Where all have homes and none’s at home in vain:
Deep red the rose burned in the grim redoubt,
The self-sown wheat around was like a flood,
In the hot path the lizard lolled time out,
The saints in broken shrines were bright as blood.

Sweet Mary’s shrine between the sycamores!
There we would go, my friend of friends and I,
And snatch long moments from the grudging wars,
Whose dark made light intense to see them by.
Shrewd bit the morning fog, the whining shots
Spun from the wrangling wire: then in warm swoon
The sun hushed all but the cool orchard plots,
We crept in the tall grass and slept till noon.